Dibujando a Condorito
Liza Rosas-Bustos/Nueva York
Probablemente nadie se olvida del afable Condorito y
su perceptivo perro, Washington, desmayándose al final de un buen chiste,
en un repentino "plop". Y es que tanto Condorito como su sobrino -y copia
fiel-, Coné, su compadre Chuma, su amigo Cabellos de Ángel y su novia, la
escultural Yayita, han arrancado risas a miles de adultos y niños de habla
hispana, que en cada chiste se ven un poco a sí mismos.
Nadie sospecha que los orígenes de
Condorito tienen visos políticos y que cada uno de sus personajes fue
inspirado en un ser de carne y hueso, sacado de la vida real, según cuenta
Samuel Gana, el artista y caricaturista. "A Pepo se le pidió que hiciera
un Cóndor, cuando trabajaba en una revista de caricatura política llamada
'Topaze", relata Gana, pintor chileno radicado en Nueva York que por años
trabajó como ilustrador de Condorito junto a su creador, el
fallecido "Pepo".
"Encontrarse a Condorito
se tomó su tiempo", refiere Gana. "Había caricaturistas que habían
dibujado un cóndor a pedido de un grupo editorial que quería montar una
revista. Pero Pepo lo humanizó, lo sacó del escudo, símbolo de Chile
chileno", precisa. "Le puso pantalones, ropita y una camiseta para que
representara al 'roto' chileno".
Tras concebir a Condorito, Pepo, quien por aquellos tiempos
estudiaba Medicina, se dio cuenta de que ganaría más plata haciendo
caricaturas. Por ello consagró su vida a la creación del mundo mítico de
Pelotillehue. Pronto llegaron los amigos de Condorito: Cabellos de Ángel,
el Compadre Chuma, Tremebunda, su suegra; Cuasimodo, su suegro. Nació
Garganta de Lata, Huevoduro, Ungenio González, Che Copete, su eterno
rival; el "Saco de Plomo" Pepe Cortisona; y su sobrino, Coné, quien junto
a Yuyito protagonizaban un romance infantil, seguidos de su perro
Washington, a quien se le puede recordar orinando un muro pintado con la
frase "Muera el Roto Quezada", su anécdota más
clásica.
"Muera el Roto Quezada",
epitafio que aparecía en una muralla, la misma en la que orinó el perro
Washington, fue también sacado de la vida real. Según Samuel Gana, una
noche, la esposa de Pepo olvidó su cartera en un casino de uniformados.
Cuando fueron a reclamarla, le habían robado el dinero junto con y la
cartera. Fue mal recibido por el oficial Washington Quezada, y Pepo
decidió convertir el mal rato en un chiste de Condorito. Pero la anécdota
sigue. "Cuando Pepo supo que el suboficial Washington Quezada había
muerto, en respeto al difunto, sacó el epitafio de la revista y dejó de
publicarlo", puntualiza Gana, en cuyos ojos brillan los recuerdos de los
buenos tiempos de creatividad que le dieron vida a un personaje que nos
pertenece a todos.
"Al principio
nosotros hacíamos los chistes pero pronto no dimos abasto, cuando se
necesitaban 48 cada 15 días y a nadie se le pueden ocurrir 48 chistes cada
15 días", cuenta Samuel Gana, hoy radicado en Port Washington,
remontándose a los comienzos de Condorito. El artista, quien trabajó como
director de arte en publicidad en McCann Ericson, Grant Advertising y
Disney, todavía tiene la gracia que caracterizó a sus inicios con
Condorito, cuyos contornos logró delinear tras dos días consecutivos de
ininterrumpida práctica. Gana, quien dibuja una caricatura de Condorito en
menos de un segundo, no se olvida de 'aquellos' jueves: "Eran legendarios
porque llegaban a la oficina los mejores cómicos a vendernos chistes". Ése
era el día, dice: "cuando comprábamos los mejores chistes para ponerlos en
la revista".
El legendario "pajarraco",
como lo llama su enemigo "Pepe Cortisona", vuelve a la vida cada vez que
un niño o adulto se adentra en las páginas de la revista de chistes. Mal
que bien sus lectores se cuentan en millones. Las ventas de Condorito, que
hoy pertenece al conglomerado mexicano Televisa, sobrepasan hoy los 82
millones de ejemplares y se distribuyen no tan sólo en Chile, sino además
en Latinoamérica y todo el mundo.